viernes, 26 de agosto de 2016

Así de simple

"Quite simply, I was in love with New York. I do not mean "love" in any colloquial way, I mean that I was in love with the city, the way you love the first person who ever touches you and you never love anyone quite that way again".

Joan Didion.

viernes, 19 de agosto de 2016

De paso por la Mesopotamia. Tercera parte.

Debo reconocer que no soy una persona de difícil comer. Dice la balanza que trate de hacerme un poco la difícil alguna vez.
Tengo diabetes, no tengo hambre. Ese sería un buen leitmotiv si fuera una obra musical alemana.
De Corrientes sé que existe el chipá, el mbaipú o mbaipy y la sopa paraguaya, porque los comí en otro viaje (también por trabajo) a la provincia. Y los pescados de río, obviamente. Los guaraníes sabían comer rico.

No pude comer lindo y frondoso como me gusta (tampoco era el objetivo del viaje), pero fui de recorrida a un par de lugares que me recomendaron. Si me toca volver a viajar, voy a conocer el resto de las sugerencias gastronómicas.

El desayuno del hotel (acá les conté algunas de mis impresiones), dependiendo del horario y de la cantidad de huéspedes, incluía chipá, esas bolitas de fécula de mandioca y queso fresco que, recién salidas del horno, doman al más fiero. En Google van a encontrar miles de recetas y cada cocinera/o tendrá la suya y que seguro es la mejor. Los del hotel estaban muy ricos. El médico me había recetado 3 por desayuno...


Le pregunté a mis nuevos compañeros de trabajo y a un taxista DÓNDE HACÍAN LOS MEJORES CHIPÁS. Me dieron 2 opciones, Abuela Lala y El Paragua. Google mediante, otra vez, allá fui. Están bien. Solo bien, porque comí mejores en la confitería del aeropuerto de Corrientes y, ni hablar, de los de la Terminal de Ómnibus de Resistencia, la capital de Chaco. 

Aquí les dejo el enlace.

Es momento de explicar que, para mí, cualquier cosa con queso ESTÁ BIEN.
You got me when you said cheese.
En Colombia, arepas rellenas con queso.

En París fue quesos y macarons. Y quesos.

En Nueva York ataqué primero la heladera de los quesos porque MASCARPONE. Sorry, philadelphia. Hola, cannoli.

Por eso no es de extrañar que sólo les hable de los chipacitos. Y chipacitos y mates. Combinación mortal.

Así que, si andan por el noreste argentino, hagan menú degustación de chipá. No se van a arrepentir.


¡Provecho!

martes, 16 de agosto de 2016

En sus marcas, listos, #chaudiez.

La semana pasada, y con diferencia de unos días, leí estos 2 post de blog:

Cuando cambias tu vida por viajar y menos resulta ser más.

#Chaudiez, el desafío de no acumular

En twitter, @deseoconsumido / @floxie10 / @juanoflyer
Y se me prendió la lamparita.
El que viaja solo, viaja ya. El que viaja liviano, viaja más lejos.
Así que dedicaré el mes de septiembre a hacer mi #chaudiez: 10 objetos por día que voy a separar y, cuando sean 300, los voy a clasificar y darles un mejor destino. Vender, donar, regalar. Lo que ocurra primero.

Vivo en lo que se conoce en algunos lugares como un “2 ambientes” o “departamento de 1 habitación” en otros, así que, en lugar de recorrer habitaciones, serán alacenas, placar, cajones que están en el mismo cuarto y ¡al ataque!

Hace casi una década atrás me diagnosticaron con diabetes (pueden leer algunas de las pavadas que escribo en este blog) y, para el que sepa lo que es tener una enfermedad crónica, progresiva y degenerativa (¡uh, que estrés!), ya cargamos con una mochila bastante pesada para emular, simular, hacer las veces de, en mi caso, un páncreas casi inútil. Así que, nada mejor que alivianar el resto de la existencia.

Tengo muchas mudanzas en mi haber y, en todas, me he ido achicando. Razones económicas, distribución espacial, aburrimiento o falta de uso, algo se va en cada nuevo cambio. Del exterior, del interior.

Voy a ir subiendo algunas fotos de lo que “pase a mejor vida” en mi cuenta de twitter / instagram @nonsugaradded con el hashtag #chaudiez. Si alguien ve algo que le interese, ¡sólo sílbeme, arróbeme, mándeme un inbox o déjeme un comentario! 

La basura de unos es el tesoro de otros, decían en un programa de reciclado que buscaba en ventas de garaje y mercados de pulga muebles y accesorios para armar habitaciones con bajo presupuesto. Espero que alguien le dé mejor vida a mis pronto ex posesiones.

Si algo de lo que publico, fue un regalo de alguien, ¡gracias por el tiempo que pasó conmigo! ¡A volar!

Combinando lo que me enseñaron Soledad, Evangelina y Juan, menos es más.

En octubre habrá post con el montón de nada.

¡Nos leemos!