martes, 26 de julio de 2016

Uno propone, y LATAM dispone ¡¡¡No me toques NY!!!

Ya quedó expuesto y va a ser repetido muchas veces: Amo NY, en marzo 2016 fue mi primera vez por la gran manzana y, a los días de regresar, ¡¡¡compré pasajes para volver!!!
En noviembre vuelvo a mi lugar en el mundo.
Quería contarles lo que me pasó con LAN / TAM (ahora LATAM) y mis pasajes...

Busqué los vuelos en abril, reservé, compré, bien prolija con las escalas y los tiempos y hoy, DE CASUALIDAD, actualizando Tripcase, me entero que ¡¡¡me modificaron los vuelos!!!

Tenía comprado AEP-GRU-JFK saliendo a las 15.05hs desde Aeroparque, llegando a Sao Paulo 18.40hs y hacia JFK a las 23.30hs.

¿Con qué me encontré?

Ahora salía 17.55hs de Aeroparque. Llegaba 21.10hs a Sao Paulo y salía 22.55hs a JFK. 1.40hs para hacer cambio de terminal, chequeos y controles... en un aeropuerto que no conozco, en un vuelo a EEUU y nunca me avisaron!!!
Después de 2 llamadas a LATAM (30 minutos escuchando musiquita) y contactos por Twitter, me INFORMAN que el vuelo desde Aeroparque se eliminó y el otro se reestructuró.

Gracias por el aviso, chicos. ¿¿Pretenderían que me enterara en el aeropuerto??

Le tuve que pedir que me cambiaran alguno de los vuelos, de aeropuerto, de conexión ¡algo! Porque no me dieron ninguna opción. 1.40hs es poco, dijo el chico. ¡¡¡Y por eso te estoy llamando!!!

Después de 30 minutos hablando entre ellos (yo los escuchaba porque dejaron el teléfono abierto) me dice que está solicitando autorización para cambiarme de vuelo a uno que sale a las 11.05hs de aeroparque... ¡y me pusieron la musiquita 15 minutos más! Ahí empecé a reclamar por Twitter, alguno iba a contestar... Yo ya había revisado todos los vuelos desde AEP, los que salían de GRU a JFK... nunca me ofrecieron otra opción...

Actualizo Tripcase y aparece el vuelo modificado. Y unos minutos más tarde se corta la música y vuelve Jonathan a pedirme disculpas y me responden desde Twitter y me mandaron 2 mails con las nuevas reservas!!!

Y disculpas por las molestias y bla bla bla. Y, por favor, no corte que le vamos a hacer una encuesta. Si dale, ya la contesto.

Pero nunca nadie informó del cambio, che. ¿¿¿Me iba a enterar en el check in???

Ahora tengo que cambiar otro vuelo por otra compañía, otra alianza, y viajar un día antes y hacer noche en Buenos Aires (estoy a  más de 1000km de la capital) porque ya se me descompaginó toda la linda y prolija reserva que tenía.

Uno propone, y ¡¡¡LATAM dispone!!!

Les dejo mi experiencia por si alguno compró pasajes antes de la fusión y lo están "reubicando".

Espero que, cuando se organicen, esto deje de ocurrir.

Gracias por bancarme en los momentos de angustia, Pablo (Desde el Patio Blog), Juli (NY again), Portu (Carreteando Blog), Sir Chandler.

Voy a hablar ahora con los chicos de Aerolíneas Argentinas... ¡crucen los dedos!
#TeamVentana #TeamWings

Charlie-Hotel-Alpha-Uniform!

jueves, 21 de julio de 2016

De paso por la Mesopotamia. Segunda parte.

Continuando con mi post anterior, mi viaje a la ciudad de Mercedes, Corrientes, fue por motivos laborales.

Tenía una reserva en el Hotel Manantiales, el hotel más nuevo de la ciudad, inaugurado en 2013 como dice la placa en la pared, al lado de la puerta principal. 


El hotel se encuentra frente a la plaza principal de la ciudad, plaza 25 de Mayo: si conocen un poco de las ciudades, pueblos, pueblitos de Argentina, y cualquier ciudad latinoamericana con influencia hispánica (99.99%), es alrededor de la plaza principal donde nos vamos a encontrar a la iglesia / catedral, la municipalidad / casa de gobierno, la policía… Acá no la erramos.

Alojamiento y desayuno continental incluido (también ofrecen la opción de media pensión). 

Tiene un pequeño casino entre la planta baja y el primer piso y un restaurant / bar que no sólo funciona para los pasajeros alojados en el hotel sino también para cualquiera que quiera acercarse. La carta es simple, con un poquito de cada cosa, minutas, pastas, pizzas, sándwiches (y agua caliente para el termo, fundamental) y los precios son adecuados a lo que ofrecen.

Viajé 2 veces a Mercedes en cuestión de 15 días (harrrrmoso) y estuve en 2 habitaciones diferentes, una doble superior (toda para mí) y una simple: todas las habitaciones cuentan con TV, frigobar, aire acondicionado frío / calor, wifi, caja de seguridad, secador de pelo (¡un caño!). Son muy amplias, innecesariamente amplias. Y las camas son enormes, necesariamente enormes jajaja. Hay servicio a la habitación (lo usé un par de veces porque llegaba tarde y sin ganas de buscar un lugar para comer: ¡¡¡café con leche y tostado!!!).


En la azotea / terraza me encontré (fui a chusmear) con sauna, spa, jacuzzi, pileta y un par de máquinas de ejercicio. Fui fuera del horario de operación así que no sé cómo se verán en uso.


Si, como yo, les toca pasar un fin de semana en Mercedes, pidan una habitación que no dé a la plaza porque COMO TODO PASA ALREDEDOR DE LA PLAZA, van a ser parte de cualquier actividad que ahí ocurra. YO AVISÉ. Y, si hay algún show en el casino, van a asistir, estén ahí o no.


Todo el personal se pasa de amables y agradables. Gentiles y colaboradores todo el tiempo. 

No sé si a ustedes les pasa pero, cuando salgo de mi casa, mi ciudad, tengo más sed que de costumbre. Cuando llegué la primera vez, me crucé con la mucama y le pedí si podía dejar 2 botellas de agua sin gas en el frigobar porque viene cargado con 1 con gas y 1 sin gas y me la tomé en 3 segundos. Bueno, cuando llegué la segunda vez, en el frigobar ya había 2 botellas de agua sin gas. Casualidad o no, es una pavada pero suma. 

Ni que hablar de Edgardo, que me acercó en su auto a la terminal el día que regresaba (la primera vez) porque, con la tremenda tormenta que había, los taxis estaban colapsados, se cortó la luz e iba a perder mi colectivo a Resistencia (Chaco) para tomar un avión a Buenos Aires y otro después a San Juan. #fuivinefuivinefuivine

El hotel, correcto. El personal, destaca.


Como Mercedes es la puerta a los Esteros del Iberá, hay varios hoteles y hostales para pasar la noche antes de ir a los Esteros: los taxistas me recomendaron un par más que funcionan desde hace muchos años y serían el top 3 de la ciudad. Pero no está bien hablar sin saber ni conocer… 

En el próximo hablamos de LA MORFI.

¡Saludos, chamigo!

domingo, 3 de julio de 2016

De paso por la Mesopotamia. Primera parte.

Como les contaba en no hace muchas entradas atrás, mi primer viaje en avión fue por trabajo. Y los últimos 2 que hice hace unos días atrás fueron por la misma causa.

Me tocó dejar la precordillera para adentrarme en el "Corazón Valiente del Taragüí", y corazón geográfico de la provincia de Corrientes, la ciudad de Mercedes.

Salí del aeropuerto de San Juan en vuelo nocturno hasta Aeroparque y, después de dormir algunas horas hecha un nudo en los alrededores de la puerta 9, embarqué a Corrientes.

Así amanecía el Aeropuerto Internacional Doctor Fernando Piragine Niveyro:


Dejaron que el avión aterrizara y después cerraron el aeropuerto. Ya no estamos en Kansas, Toto.
Cuando suben a un avión en la zona de Cuyo, es parte del paisaje que te dejen embarcar con botellas de vino en la cabina. ¡Oh, mi Dios, terroristas!
Cuando viajan al noreste de la Argentina, el equipo de mate es ley y el termo lleva agua caliente. ¿Y las regulaciones? ¿Y las prohibiciones? Y...
Del aeropuerto a la Terminal de Ómnibus en taxi ($150 / USD 10) y a esperar unas largas 3:30hs hasta tomar el colectivo para viajar hasta Mercedes.

La Terminal de Ómnibus cuenta con wifi libre y tiene 2 salas de espera. Una mejor cuidada que la otra, pero sirven para esperar sentado, con enchufes para cargar el teléfono (en la que está cerca de la entrada, al lado de las escaleras...).

El colectivo de las 11:30hs entró y paró en varios de los pueblos entre la capital correntina y Mercedes. Modalidad, "lechera" que le decimos. 

Como a las 14hs agradecí las "cajitas infelices" que me quedaron de los 2 vuelos (Austral/Aerolíneas) porque ese fue el almuerzo. En ese momento entendí a los vendedores de sándwich de pollo o milanesa en la terminal.

Saqué algunas fotos del camino entre pestañeada y cabeceada.




Primero fue la ruta 12 y después la 123. Y, finalmente, la 119, para entrar a Mercedes.

Lo dije al principio, salí de la precordillera: campera térmica de Uniqlo, gorro de lana, bufanda, polera, sweater, guantes...

Mientras ME DESNUDABA en la plataforma de llegada en la terminal aproveché para no hacerle caso al valijero que me dijo que tomara un taxi en la esquina. Son 5 cuadras, dije. Aprovecho y paso por el cajero, dije. (ya había googleado un poco de la ciudad y tenía 3 bancos en el camino al hotel). 

Llegué con la lengua afuera y casi jadeando. Por suerte, las siestas en los pueblos de la Argentina adentro se duermen, así que no tuve demasiados testigos.

Check in. Cambiarme y salir al trabajo. Viajé por eso, ¿vio?

Después les cuento del hotel y un poco de la ciudad. 

Sólo repetiré que es invierno y, mientras escribo, tengo el aire acondicionado prendido en 26° C.

Soy #teaminvierno. ¿Ya lo había dicho? Ah, si, cuando les empezaba a relatar mi viaje a Galápagos.

¡Hasta la próxima!